Google+ Followers

lunes, 24 de octubre de 2016

Boleto de satanás



















Han comenzado a mostrarse las flores del otoño. Parece que la temporada de hongos promete y nos mantendrá entretenidos durante un tiempo, hasta que aparezcan las primeras heladas.
Una de estas setas es el boleto de satanás (Boletus satanas), con un sombrero muy característico, dado que la cutícula tiene tonos muy claros que tienden a blanquecinos, aunque también tiene coloraciones rosas, sobre todo en las zonas cercanas al margen.
En el himenio, presenta poros pequeños, con un color rojo muy potente, parecido al de la sangre, que cambian de color rápidamente al azul con el roce.
Aunque es un hongo tóxico, no es mortal. La toxicidad está presente cuando lo consumimos en crudo: los trastornos que produce son de tipo gastrointestinales.
A pesar de no ser una seta comestible, dentro de su género está entre las más fotogénicas. En este ejemplar se observa como se ha resquebrajado el pie en forma de cucurucho.

sábado, 22 de octubre de 2016

Halloween y el día de Todos los Santos



















La actual fiesta de "Halloween", al igual que hacían los celtas (3.000 años), recuerda el comienzo de los ciclos del tiempo, cosa que ocurría cuando sentían la presencia de la oscuridad. El año, por tanto, comenzaba para ellos con el comienzo del invierno.
El 31 de octubre, es una fecha que asociamos a los difuntos, pues el 1 de noviembre la iglesia católica conmemora el día de Todos los Santos. Sin embargo, en otro tiempo, los celtas realizaban sacrificios humanos y de animales en honor a Samhaím, señor de la muerte.
Parece que, en Estados Unidos, comienzan a celebrarlo algunos grupos de irlandeses católicos a mediados del s.XIX, celebración que continúa expandiéndose por todo el mundo.
En la imagen, con cierta dosis de imaginación, podemos apreciar la ya famosa calavera de esta fiesta, aunque en este caso sea el abdomen de Pholcus phalangioides.

sábado, 15 de octubre de 2016

El eco en los barrancos de la sierra



















Los roncos sonidos de los ciervos, son una demostración de poderío para sus adversarios. Todos berrean, incluso los baretos se atreven a señalizar su territorio, son las hembras las que los ponen en su sitio, ya que permanecen junto a ellas en este período. El eco en los barrancos serranos se escucha desde el atardecer y permanece toda la noche hasta las primeras horas del amanecer.
Cuando finaliza el celo, los machos se agrupan entre los matorrales, buscando los mejores pastos, aunque como en este caso, en el Parque Nacional de Cabañeros, también lo alternan con zonas más abiertas como la raña.

viernes, 7 de octubre de 2016

Adorno curioso



















Esta mosca verde, estaba flotando encima del agua y me llamó la atención el abdomen, pues estaba desproporcionadamente más grueso de lo normal. Aproximé el objetivo para ver más detalles y pude observar que además del ensanchamiento, éste tenía una singular decoración dorada. Para aislar al insecto del agua dispuse un flash indirecto, de tal forma que la zona de menor interés quedase afectada por el reflejo. El resultado no deja de ser curioso.

domingo, 2 de octubre de 2016

La rigidez de la oruga



















Resultan curiosas las orugas de la familia Geometridae, por lo general de pequeño tamaño y de características morfológicas muy interesantes. Son tan peculiares, que nos permiten diferenciarlas del resto de orugas, ya que el "abdomen sólo tienen un par de falsas patas abdominales y otras anales, estas últimas muy fuertes y bien desarrolladas" (Carlos Gómez de Aizpúrua).
Se confunden con mucha facilidad con el hábitat, bien por el color, protuberancias, espinas, verrugas, etc. Su comportamiento es curioso, pues se quedan inmóviles, camuflándose de la mejor manera posible.
Concretamente, en la de esta imagen, su localización fue casual. Personalmente para mi, su presencia pasó inadvertida, pues dado su pequeño tamaño (12mm) me parecía la terminación de la hierba que estaba seca. Fue mi compañera, Ángela, quién me advirtió de su presencia, al observar que se movía.
El tamaño de esta oruga, podría tratarse de Rhodometra sacraria, contrasta sobremanera con la hierba donde se sujeta, agarrándose con la parte final del abdomen, adquiriendo con su inmovilidad un gran mimetismo.