Google+ Followers

lunes, 28 de noviembre de 2016

Contadores de historias



















Bosques, bosques de robles encantados, donde se mezclan veteranía y juventud. Esos testigos del tiempo..., veteranos del capricho del hombre y de su herramienta. Anacrónicos ejemplares..., testimoniales de numerosos eventos naturales y anómalos que han configurado un nuevo ambiente a su alrededor. Son otros robles, quizás con menos historias que contar, pero que representan en la misma orografía, una nueva generación. Serán, si los dejan, los nuevos testigos del tiempo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La forma arbustiva del micelio



















Como sabemos, el micelio es el aparato vegetativo de los hongos, que sirve para descomponer todo tipo de materia orgánica, por tanto para nutrirse. Con esta imagen no pretendo hacer apología de las hifas y de la estructura básica del micelio, sino dar rienda suelta a la imaginación.
Lo primero que imaginé, aparte del realismo expuesto anteriormente, fueron las siluetas ramificadas de unos pequeños árboles amarillos, con fondo de nieblas o nubes bajas (otro hongo) en una zona oscura de un bosque (parte marrón del tronco), y con ese propósito realicé la imagen. Espero que os guste.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Hongo peludo

Stereum hirsutum, es un hongo saprófito (se alimenta de madera muerta) que se caracteriza por su forma de mesa y por estar cubierto de pelos. La fotografía está hecha sobre un tronco de roble melojo. Es también muy característico su color amarillo anaranjado, separado por líneas algo más oscuras.

martes, 15 de noviembre de 2016

Agrupaciones filamentosas

Agrupaciones numerosas y localizadas, a modo de bastoncitos o saquitos cilíndricos, con un color marrón muy oscuro; con el pie filamentoso y de extrema delgadez, que tiene un color más oscuro. Así es como veo a Stemonitis axifera, pequeño hongo que fructifica sobre madera muerta, concretamente estaba en un tronco de castaño, a modo de pequeño bosque. Es la primera vez que tengo ocasión de observar a este hongo y podría tratarse de otra especie, ya que este taxón es muy polimorfo y puede dar lugar a confusión con especies cercanas.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Esfinge colibrí



















No es extraño ver a Macroglossum stellatarum desde el mes de mayo hasta octubre, siempre inquieto y volando de flor en flor. Sin embargo, algo está cambiando en el clima que repercute en el periodo de estancia de este insecto: la fotografía ha sido realizada en los primeros días de noviembre, pero lo curioso es que había más de uno sobrevolando las zinnias del jardín.
También es verdad que en regiones donde el clima es benigno, los imagos pasan el invierno escondidos; cualquier lugar que ofrezca cierta cobertura y garantías en su estancia es bienvenido. Estos individuos suelen volar a comienzos de la primavera, incluso antes de que aparezcan las nuevas esfinges invernantes de las crisálidas del año anterior.
La fotografía ha sido tomada con luz natural y sin trípode, algo que cuando empecé hace más de 40 años, hubiese sido imposible. Las nuevas tecnología han dado al fotógrafo una magnífica herramienta, que ofrece la posibilidad de realizar imágenes impensables en otra época.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La seta con formas y caras



















Se trata de una hongo denominado "seta de Judas" (Auricularia auricula-judae). En la guía de Gabriel Moreno, José Luis García Manjón y Álvaro Zugaza, de la desaparecida edit. Incafo, nos dicen que su nombre viene porque: es de los pocos macromicetos capaces de fructificar sobre la madera de sauco (Sambucus nigra)...
El sauco, según los evangelistas, es el árbol donde Judas se ahorcó después de traicionar a Jesucristo, y por tanto A. auricula-judae se conoce bajo el nombre vulgar antes indicado al tener gran apetencia de fructificar en este medio.
Sin embargo esta teoría queda un poco en entredicho, me refiero al árbol que utilizó Judas, pues parece que también pudo ser el árbol del amor o también denominado árbol de Judas (Cercis siliquastrum). Independientemente de si fue uno u otro, pues ambas especies se dan en el suroeste de Asia, lo que apreciamos en esta imagen es la capacidad que tiene en lo que se refiere a las formas y caras que podemos encontrar en este ejemplar, algo pasado, pero no exento de atractivo para activar nuestra imaginación.

martes, 1 de noviembre de 2016

El velo de la Mycena



















Esta pequeña mycena, lleva la tela de una araña a modo de velo, tal y como lo llevaban las mujeres cristianas en el s II-III d.c.. Por entonces, parece que todas las mujeres debían llevar cubierta con un velo la cabeza, tanto las casadas como las solteras: el velo no solo tapaba la cabeza, sino que también se le atribuía la capacidad de proteger.
Nuestra pequeña seta asume su imposición con naturalidad, pues ha sido elegida por el destino o mejor dicho, por el capricho de una araña, en su corta pero distinguida vida.