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lunes, 4 de abril de 2016

El impermeable de las aves



















Esta fotografía que presenté a la 13ª edición del Certamen Nacional de Fotografía Científica FOTCIENCIA, ha sido seleccionada para su publicación en el catálogo de esta edición, así como para participar en la serie de exposiciones que se van a organizar a lo largo de 2016.

El texto que adjuntaba fue el siguiente:

Muchas veces nos preguntamos cómo aguantan las aves a la intemperie. Cuando arrecia la tormenta, que incluso con el impermeable puesto nos mojamos, ellas apenas lo notan. Si observamos detenidamente esta pluma de paloma a través de las gotas de agua suspendidas sobre ella, nos percatamos de que a parte del cálamo y el raquis con sus vainas protectoras, existen una pequeñas barbas, que a su vez se vuelven a dividir en numerosas y pequeñas bárbulas. Estas se entrelazan con forma de garfio, no dejando ningún resquicio. De este modo las gotas de agua que se precipitan sobre las plumas, se mantienen en la superficie sin penetrar, ofreciendo a las aves una magnífica protección. Otra cosa que favorece la impermeabilización, es la glándula que se sitúa en el obispillo de las anátidas, y permite que estas se froten las plumas con la grasa que obtiene de ella.